Cómo debemos desinfectar los alimentos y los productos que no tenemos que mezclar nunca - metodoamaro.com

Cómo debemos desinfectar los alimentos y los productos que no tenemos que mezclar nunca

por María Amaro

A pesar de que no hay indicios de que el coronavirus se transmita por los alimentos, ahora más que nunca es fundamental extremar las pautas de higiene

A pesar de que no hay indicios de que el coronavirus se transmita por los alimentos, ahora más que nunca es fundamental extremar las pautas de higiene.

Más allá de la pandemia que nos azota, siempre es muy importante lavar la fruta y la verdura a conciencia antes de consumirla para desinfectarla y evitar, de ese modo, el riesgo de sufrir ciertas enfermedades porque es probable que para cosecharlas se hayan utilizado pesticidas o que se hayan contaminado a causa de aguas residuales, además de contener bacterias como la E. Coli o virus.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda seguir estos consejos básicos:

Lavar las verduras y frutas en el momento en que se vayan a consumir, no antes, y eliminar todas las zonas dañadas.

– Lavarlas bajo el grifo y no dejarlas en remojo ya que al hacerlo se incrementa el riesgo de contaminación cruzada.

Frotar la piel para eliminar una mayor cantidad de residuos y otros posibles contaminantes, siempre y cuando la superficie de la fruta o vegetal lo permita, como por ejemplo en el caso de manzanas, peras o calabacines.

DESINFECTANTES NATURALES

Hasta aquí, los consejos de la OCU a los que yo añadiría que antes de nada lo más importante es lavarse muy bien las manos, ya que éstas pueden albergar bacterias u otros microorganismos.

También lavar estos alimentos en piezas enteras para evitar que los patógenos se trasladen al interior si los cortamos.

En el caso de que estos tengan bastante suciedad al ser, por ejemplo, hortalizas de raíz, se puede utilizar un cepillo o esponja limpia (sin jabón).

En el caso de alimentos más delicados, como los tomates, es recomendable ponerlos bajo un chorro de agua pero a una presión más baja, a diferencia de otros productos como los pepinos o las judías verdes en los que ésta debe ser alta.

Qué desinfectantes usar para limpiar alimentos

Si, como en estos días, se busca una higiene más profunda, lo mejor es optar por estos desinfectantes.

* Bicarbonato. En un bol con agua mezcla una cucharada de bicarbonato e introduce los alimentos durante una hora. Después retira, enjuaga y estarán listos para comer.

* Vinagre: Desinfecta de forma efectiva aunque puede dar sabor a los alimentos y a la larga es más caro.

* Sal y limón. Si quieres eliminar las bacterias de frutas y verduras, vierte en medio litro de agua una cucharada de sal y el jugo de medio limón y lava los alimentos con esta mezcla.

* Agua oxigenada. Añade una parte de este producto por cada tres de agua y sumerge los alimentos durante 5 minutos.

Productos que no se deben usar nunca para limpiar

1. Lejía con alcohol en gel. La combinación de ambos químicos produce cloroformo y ácido muriático. Estos compuestos pueden producir daños en el sistema nervioso, pulmones, riñones, hígado, ojos y piel.

Además, altos niveles de cloroformo pueden causar mareos, náuseas, pérdida de conciencia e incluso la muerte.

2. Lejía con amoniaco. Esta mezcla es muy peligrosa ya que produce vapores que pueden causar daños severos en el sistema respiratorio. Pero lo peor es que las altas concentraciones de amoniaco producen una sustancia altamente tóxica y potencialmente explosiva.

3. Lejía con vinagre. Si le agregas un ácido débil a la lejía se generan vapores tóxicos que podrían causar serias quemaduras en los ojos y graves daños en los pulmones.

4. Lejía con otros productos de limpieza. Limpiacristales, limpiadores para baño o detergentes para lavavajillas no deben mezclarse con lejía ya que produce gas cloro. La mínima exposición a este gas causa problemas respiratorios y oculares, entre otros.

5. Vinagre y agua oxigenada. Al mezclar estos dos productos en un recipiente se obtiene ácido paracético que, en concentraciones altas, puede irritar e incluso dañar la piel, ojos, garganta, nariz y pulmones.

NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD

 

* Mantener los productos de limpieza en sus envases originales con su etiqueta original.

* Si utilizas lejía o amoniaco, asegúrate de aclarar posteriormente con abundante agua.

* Nunca mezcles lejía con otros productos de limpieza.

* Mantener las normas de seguridad y seguir siempre las indicaciones de uso del fabricante.

* Mantener todos los productos de limpieza fuera del alcance de los niños.

* En caso de intoxicación, debes llamar al teléfono del Instituto Nacional de Toxicología (915 620 420) o al de emergencias 112.

MARÍA AMARO es experta en nutrición.

Fuente: El Mundo

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